

EL BUEN TONO
Córdoba, Ver.- La reciente designación de Elba Baeza como directora del Sistema Municipal para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) de Córdoba ha levantado una ola de cuestionamientos por la aparente falta de preparación académica y experiencia profesional de la nueva funcionaria, limitándose su currículum a labores de voluntariado.
Este movimiento es la punta de lanza de una estrategia más amplia del alcalde Manuel Alonso Cerezo, denunciada públicamente, de utilizar las dependencias públicas para repartir favores políticos entre allegados.
Según la información oficial difundida, la Sra. Baeza asume la responsabilidad de una de las instituciones con mayor impacto social en el municipio, encargada de atender a sectores vulnerables como niños, niñas, adolescentes, personas adultas mayores y familias en situación de riesgo. Sin embargo, su hoja de vida no refleja estudios formales en áreas como trabajo social, administración pública, salud, derecho o cualquier disciplina afín a la compleja gestión de un organismo de esta naturaleza. Su principal credencial, destacada en el anuncio oficial, es su trayectoria como “voluntaria”.
Este nombramiento ha reavivado un debate de fondo sobre el rumbo del DIF. Críticos y organizaciones de la sociedad civil señalan que, bajo administraciones como la actual, el sistema ha mutado de una institución técnica destinada a resolver necesidades estructurales y promover el desarrollo autónomo de las familias, a una entidad dedicada principalmente a gestionar la pobreza mediante la entrega discrecional de apoyos, que con frecuencia se anuncian con fines proselitistas.
