Cuitláhuac.- En menos de una semana se registraron dos hechos delictivos: el pasado 22 de mayo fue asesinado un taxista y ayer una fémina fue atacada en una estética, aunado a dos riñas en una escuela, una protagonizada por estudiantes y otra por padres de familia.
En 142 días, poco más de cuatro meses del año, el municipio ha superado las cifras de acontecimientos violentos registrados en periodos anteriores. Lo que antes era una novedad alarmante —asesinatos, robos, cobro de cuotas, secuestros, levantones, personas golpeadas, detenciones por drogas y cateos— se ha convertido en el día a día de una población que vive atrapada entre el miedo y el silencio.
La seguridad y tranquilidad que alguna vez se esperaron no llegan, y los ciudadanos consideran que, en el panorama actual, es casi seguro que nunca llegarán.
No hay seguridad, y de esto se ha olvidado la presidenta municipal, Angélica Peña Martínez, pues la población prefiere permanecer en sus domicilios antes que salir a la calle debido a la inseguridad, por lo que la cabecera municipal y sus congregaciones reflejan un clima de desolación.
Los ciudadanos coinciden en que no cuentan con la seguridad que requieren. “Denunciar los hechos ante las autoridades no solo es inútil, sino peligroso”, expresan habitantes.
“Si denuncias, te visitan en tu casa y te callan”, es una frase recurrente entre la población, cuyos habitantes afirman que el silencio se ha convertido en su mejor aliado para preservar la vida.
