De la redacción
El Buen Tono
El gobierno del presidente Donald Trump reactivará una política migratoria conocida como “carga pública”, la cual podría negar la residencia permanente en Estados Unidos a algunos inmigrantes que hagan uso de ciertos beneficios públicos.
La medida fue publicada en el Registro Federal y será aplicada oficialmente a partir del 18 de septiembre. Bajo esta norma, los solicitantes de una green card deberán demostrar que tienen la capacidad de mantenerse por sí mismos y que no representarán una carga para el país.
La política había sido implementada durante el primer mandato de Trump en 2020, pero fue suspendida posteriormente durante la administración del presidente Joe Biden.
El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) señaló que la nueva regla busca reforzar el requisito de autosuficiencia y proteger los recursos públicos. La dependencia indicó que los agentes migratorios evaluarán cada caso de manera individual, tomando en cuenta las circunstancias de cada solicitante.
La norma podría considerar factores relacionados con el uso de apoyos como cupones de alimentos, Medicaid y programas de vivienda, aunque no establece una lista específica de beneficios que automáticamente provoquen una negativa.
Organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes criticaron el regreso de la política y señalaron que podría generar temor entre las comunidades migrantes, incluso entre personas que tienen derecho legal a recibir ciertos servicios.
Expertos han advertido que la medida podría provocar que algunos inmigrantes eviten solicitar atención médica, alimentos u otros apoyos por miedo a afectar sus trámites migratorios. Mientras tanto, el gobierno federal sostiene que la regla busca garantizar que quienes soliciten la residencia puedan ser económicamente autosuficientes.
