Bajante: Padres de familia denuncian que, pese a los 600 mil pesos entregados para la rehabilitación de la primaria, faltan una escalera y el servicio de energía eléctrica; ahora les piden organizar una kermés para cubrir los pendientes y exigen una auditoría.
De la Redacción
El Buen Tono
Córdoba, Ver.- Los problemas no terminan en la escuela primaria Adalberto Casas Rodríguez, ubicada en la avenida 11, calle 9, del fraccionamiento Guadalupe. Padres de familia denunciaron que, pese a que la obra de rehabilitación se reporta como concluida, todavía faltan trabajos básicos y ahora pretenden que sean ellos quienes aporten más dinero.
De acuerdo con los inconformes, la obra se realizó luego de que las instalaciones presentaran malas condiciones que representaban un riesgo para los alumnos. Por indicaciones de Protección Civil, las clases fueron suspendidas durante aproximadamente dos meses y se impartieron en línea. Actualmente, los estudiantes ya regresaron a las aulas.
Sin embargo, los padres aseguran que quedaron pendientes la escalera de una bodega construida durante los trabajos y la instalación del servicio de energía eléctrica. La situación genera dudas entre las familias, pues afirman que para la obra se entregaron 600 mil pesos.
Los inconformes señalaron que el arquitecto encargado argumentó que el dinero ya no alcanzó para cubrir esos conceptos y planteó organizar una kermés para reunir los recursos faltantes.
“No es justo que los padres aporten. Quieren que se haga una kermés para esto, pero al final el arquitecto dijo que se iba a hacer responsable y ahora se echó para atrás”, expresaron.
La inconformidad radica en que las familias consideran que no les corresponde cubrir gastos adicionales de una obra para la que ya se había entregado una cantidad considerable. Además, sostienen que los problemas comenzaron desde el desarrollo de los trabajos y que, hasta ahora, no han recibido una solución definitiva.
Por ello, solicitaron a las autoridades correspondientes una auditoría que permita revisar el destino de los 600 mil pesos, así como transparentar los gastos, los trabajos realizados y las razones por las que quedaron pendientes esos conceptos.
También pidieron la intervención de la supervisión escolar para que revise las condiciones de la obra y aclare quién debe hacerse responsable de concluirla.
Mientras no se expliquen las cuentas y se resuelvan los pendientes, la incertidumbre continúa para las familias, que exigen instalaciones completas y seguras para sus hijos, sin que el costo de las deficiencias termine trasladándose a los padres de familia.
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