

AGENCIA
Sonora.– La muerte de ocho personas en Sonora, presuntamente relacionada con la aplicación de sueros vitaminados, es investigada por autoridades estatales bajo el delito de homicidio por responsabilidad médica, en un caso que ha encendido alertas por posibles prácticas irregulares en servicios de salud.
La Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora informó que el pasado 7 de abril se realizó un cateo en un inmueble de Ciudad Obregón, municipio de Cajeme, donde fueron aseguradas 216 soluciones parenterales, de las cuales 178 estaban listas para su aplicación y 38 sin preparar.
Además, se decomisaron medicamentos diversos, equipo médico como venoclisis y jeringas, así como documentos, un teléfono celular y una libreta con anotaciones, todos integrados a la carpeta de investigación con apoyo de la Guardia Nacional y la Secretaría de la Defensa Nacional.
El principal sospechoso es un médico identificado como Jesús Maximiliano “N”, quien actualmente se encuentra prófugo y cuenta con una orden de aprehensión. De acuerdo con las autoridades, enfrenta al menos ocho carpetas de investigación por homicidio y mala praxis médica con agravantes en materia de salud.
Las indagatorias señalan que el imputado ofrecía la aplicación de sueros vitaminados en distintos municipios como San Luis Río Colorado, Caborca, Cajeme, Guaymas y Navojoa, promocionando estos servicios incluso a través de internet y redes sociales.
Ante la gravedad del caso, se ha emitido una alerta de búsqueda a nivel nacional e internacional para dar con su paradero.
Una de las principales líneas de investigación apunta a una posible contaminación bacteriana en los sueros. El titular de la Secretaría de Salud, David Kershenobich, señaló que los pacientes presentaron signos compatibles con sepsis, como elevación de glóbulos blancos y coagulación intravascular.
Asimismo, se investiga la posible mezcla de diversas sustancias en las soluciones, incluyendo compuestos aplicados como células madre, lo que habría incrementado el riesgo para los pacientes.
El caso mantiene abiertas múltiples líneas de investigación pericial para determinar la composición exacta de los sueros, así como posibles fallas en su preparación, almacenamiento y aplicación.
Este hecho ha generado preocupación por el uso de tratamientos intravenosos no regulados, promovidos como alternativas de salud sin supervisión médica estricta, lo que podría representar un riesgo grave para la población.
