

De la redacción
El Buen Tono
MÉXICO — La muerte de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, desató una ola de violencia que paralizó al menos 15 estados del país. Incendios de vehículos, cierres de carreteras y suspensión de actividades dejaron a millones de mexicanos en alerta.
El operativo en Tapalpa, Jalisco, con apoyo de inteligencia internacional, terminó con la muerte de Oseguera Cervantes y otros seis presuntos integrantes de su grupo. La reacción de células del crimen organizado se extendió rápidamente, causando enfrentamientos armados, ataques a comercios y bloqueos en rutas estratégicas de Jalisco, Michoacán, Colima, Nayarit, Guanajuato, Aguascalientes, Zacatecas, Tamaulipas, Baja California, Quintana Roo, Veracruz, Oaxaca, Guerrero, Chiapas, Hidalgo y Puebla.
Las autoridades locales y federales mantienen un despliegue masivo para contener la violencia. Las clases fueron suspendidas en varios estados, el transporte quedó paralizado y eventos culturales y deportivos se cancelaron. La población ha sido exhortada a resguardarse y mantener la calma mientras se normaliza la situación.
