

De la redacción
El Buen Tono
Las olas de calor están causando una grave crisis en América Latina. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) alertó que cerca de 13 mil personas mueren cada año en aproximadamente 17 países de la región debido a causas relacionadas con las altas temperaturas.
De acuerdo con el informe “El estado del clima en América Latina y el Caribe”, durante 2025 se registraron récords en casi todos los fenómenos relacionados con climas extremos. Las intensas olas de calor afectaron gran parte de América del Norte, Centroamérica y Sudamérica, con temperaturas superiores a los 45 grados Celsius en varios puntos.
La organización explicó que el cálculo de muertes corresponde a un promedio realizado entre 2012 y 2021 en 17 países latinoamericanos. Sin embargo, advirtió que la cifra podría ser mucho mayor, ya que la mayoría de las naciones no publica de manera sistemática los datos relacionados con fallecimientos provocados por el calor extremo.
Por ello, la OMM señaló que el verdadero impacto solo puede medirse mediante análisis de exceso de mortalidad, herramienta que permite identificar cuántas muertes adicionales ocurren durante eventos climáticos extremos.
El informe también reveló que las lluvias torrenciales provocaron deslaves e inundaciones en países como Perú, Ecuador, Brasil, Colombia y Venezuela durante 2025.
En Jamaica, el huracán Melissa dejó pérdidas económicas superiores al 40 por ciento de su Producto Interno Bruto (PIB), mientras que en México el 85 por ciento del territorio presentó afectaciones por sequía.
Además, la OMM alertó sobre el acelerado deshielo de los glaciares andinos, de cuya agua dependen alrededor de 90 millones de personas.
Durante la presentación del informe en Brasilia, el autor principal del documento, José Marengo, destacó la importancia de mejorar y sistematizar la recolección de datos sobre olas de calor y muertes relacionadas con fenómenos climáticos extremos en América Latina.
La Organización Meteorológica Mundial insistió en que la mortalidad asociada al calor extremo solo podrá reducirse mediante una mayor cooperación entre los sectores de salud y clima.
