La OPEP prevé que su participación en el mercado mundial de crudo aumente hasta el 40 por ciento hacia 2045, desde el 34 por ciento que ostenta ahora, cuando ha reducido su producción en casi 10 millones de barriles diarios (mbd) por la caída de la demanda por la crisis del coronavirus.

Ese pronóstico corresponde al escenario que la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) estima como el más probable a largo plazo, entre varios modelos analizados en un informe publicado este jueves en Viena.