De la redacción
El Buen Tono
Orizaba. — Un tiradero de animales muertos a cielo abierto, ubicado detrás del vivero municipal, ha encendido las alertas entre trabajadores del Ayuntamiento de Orizaba, quienes denuncian fuertes olores y un manejo irregular de los cuerpos de ejemplares provenientes de la Unidad de Manejo Ambiental (UMA) y de perros sacrificados en la clínica veterinaria municipal Mascori.
De acuerdo con testimonios recabados, los cadáveres serían depositados en un terreno localizado detrás del vivero municipal, el mismo sitio donde habría sido enterrado el tigre “Toño”. Los denunciantes aseguran que los cuerpos no son sepultados de manera adecuada, sino que únicamente son cubiertos con ramas o con residuos vegetales generados por el área de Ecología, situación que ha provocado intensos olores de putrefacción.
Las mismas fuentes señalaron que personal de distintas áreas del Ayuntamiento, entre ellas Proveeduría, Parques y Jardines y Comunicación Social, ya habría externado su inconformidad ante el director de Medio Ambiente, Aldo Israel Huerta Peña, debido al hedor que emana del lugar.
Sin embargo, aseguran que, lejos de ordenar una revisión o corregir el problema, el funcionario giró instrucciones para que ninguna persona ingrese al terreno ubicado detrás del vivero municipal.
La situación podría trascender de una simple irregularidad administrativa. Especialistas advierten que el abandono de cadáveres de animales a cielo abierto representa un potencial riesgo para la salud pública, al favorecer la generación de malos olores, proliferación de fauna nociva y contaminación del suelo.
Además, tratándose de ejemplares provenientes de una Unidad de Manejo Ambiental y de un centro municipal donde se practican eutanasias, la disposición final de los cuerpos debe cumplir protocolos sanitarios y ambientales específicos, por lo que un manejo inadecuado podría derivar en responsabilidades administrativas e incluso penales.
Ante estas denuncias, correspondería a las autoridades sanitarias y ambientales del Gobierno del Estado realizar una inspección para verificar las condiciones del sitio y determinar si se está incumpliendo la normatividad vigente en materia de bienestar animal, salud pública y protección ambiental.
