

Sandra González
El Buen Tono
Orizaba, Ver.- Mientras el discurso oficial insiste en vender a Orizaba como una “ciudad limpia”, la realidad en las calles contradice esa narrativa. En la esquina de Poniente 26 con Norte 5, en pleno Centro, barrio Aulicaba, la basura se acumula, pues se puede observar escombro sobre la banqueta, restos de desechos domésticos, bolsas negras rotas y lixiviados que escurrieron hasta el concreto, generando manchas y olores propios de la descomposición.
La imagen captada en el sitio es contundente: una banqueta invadida por residuos, una estructura oxidada abandonada, bolsas de basura a pie de poste y un entorno urbano deteriorado que exhibe abandono institucional. No se trata de un caso aislado. Estas esquinas, donde se permite a la población dejar sus desechos, se han convertido en auténticos microbasureros a cielo abierto.
