

DE LA REDACCIÓN
EL BUEN TONO
Huatusco.— La tradición de la peregrinación anual hacia la Basílica de Guadalupe se vio afectada este lunes, cuando el sacerdote Delfino Valencia Escudero no abrió la iglesia ni celebró la misa programada a las 6:00 de la mañana, dejando a fieles y familias a la intemperie y bajo la lluvia.
Los peregrinos habían solicitado con anticipación la celebración eucarística para recibir la bendición antes de iniciar su trayecto, pero al no contar con la misa, optaron por rezar un rosario fuera del templo antes de comenzar la caminata.
Entre los asistentes surgieron fuertes cuestionamientos hacia el sacerdote.
Algunos afirmaron que “se quedó dormido”, mientras que otros consideran que simplemente decidió no oficiar la misa, interpretándolo como una falta de respeto hacia una tradición profundamente arraigada en la comunidad.
La inconformidad se suma a señalamientos previos sobre cobros excesivos en el templo, con versiones de pagos adicionales de hasta mil pesos para que la iglesia permanezca iluminada durante la eucaristía, contrastando con el trato pastoral esperado, especialmente en fechas de alto valor religioso.
Habitantes que prefirieron mantenerse en el anonimato por temor a represalias, afirmaron que la molestia entre los fieles ha ido en aumento y que la atención del templo parece depender más de la agenda y las tarifas que del servicio religioso a la comunidad.
