Londres.- La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) reconoció hoy que perdió seis aviones de combate en el ataque del viernes pasado de la insurgencia talibán contra su base de Cam Bastion, destinado a acabar con el príncipe Enrique de Inglaterra.

La Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad de Afganistán (ISAF), al mando de la OTAN, presentó este domingo el balance de la reciente agresión contra su base en Camp Bastion, la principal base militar de la coalición internacional en la provincia de Helmand.

En una declaración, la ISAF precisó que la seis cazas Av-8B fueron destruidos y dos más sufrieron daños significativos por los misiles del remanente del Movimiento Talibán, según un reporte de la agencia informativa afgana PAN.

“Tres puestos de abastecimiento de combustible también quedaron destruidos y seis hangares sufrieron algunos daños”, agregó la declaración oficial, tras destacar que la acción fue perpetrada por al menos 15 hombres bien entrenados y equipados.

“Los agresores estaban bien equipados y entrenados. Vestían uniformes del Ejército de Estados Unidos y estaban armados con rifles automáticos, lanzagranadas y chalecos explosivos”, subrayó la ISAF.

En cuanta a las bajas, el comunicado confirmó que las tropas internacionales abatieron a 14 de los insurgentes, mientras que dos de sus soldados perdieron la vida.

Otras nueve personas, ocho militares y un civil afganos, resultaron también heridas en el ataque a la base Camp Bastion, supuestamente atribuido a una venganza por la cinta contra Mahoma.

La declaración no hace ninguna mención sobre el “Capitán Gales”, como se conoce en el terreno de combate al príncipe Enrique, quien se encuentra en misión de entrenamiento en esa base y quien habría sido el objetivo del ataque.

La insurgencia afgana del talibán había amenazado en días pasados con secuestrar y asesinar al nieto de la reina Isabel II de Inglaterra, tercero en la línea de sucesión al trono británico.

El hijo menor del príncipe Carlos y la fallecida princesa Diana llegó el pasado 6 de septiembre a la sureña provincia afgana de Helmand para una misión militar de entrenamiento de cuatro meses, la segunda, luego de la realizada en 2008.

El príncipe, quien cumplió ayer 28 años, sirvió en secreto en Afganistán a fines de 2007 y principios de 2008 como controlador aéreo, pero su misión fue interrumpida por la difusión de reportes informativos sobre su estancia en el país centro asiático.

 

AGENCIAS