

De la redacción
El Buen Tono
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, firmó el decreto 0030 de 2026 que elimina la prima especial de servicios que recibían los congresistas, un beneficio que alcanzaba los 16 millones de pesos mensuales, aproximadamente 3.670 dólares. La decisión, que deroga una norma vigente desde 2013, busca adoptar medidas de austeridad y reorientar el gasto público en coherencia con principios de sostenibilidad fiscal, transparencia y equidad.
La prima especial reemplazaba beneficios de localización, vivienda y salud y, ajustada anualmente, alcanzó su valor actual. La medida entrará en vigor a partir del 20 de julio de 2026, cuando se posesione el próximo Congreso elegido el 8 de marzo.
La eliminación de este beneficio ha generado críticas y aplausos. El presidente del Senado, Lidio García, criticó la medida asegurando que Petro disfrutó de la prima durante casi 20 años sin manifestar inconformidad y calificó el decreto como un “castigo político” hacia un Congreso independiente. Por otro lado, sectores afines al gobierno celebraron la decisión como un gesto de coherencia con el discurso de austeridad y equidad.
Iniciativas anteriores para reducir beneficios salariales de congresistas, promovidas por figuras como el senador Iván Cepeda, no habían prosperado debido a resistencias internas dentro del Legislativo. La medida de Petro marca un cambio histórico en la política de remuneraciones del Congreso colombiano.
