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DE LA REDACCIÓN
EL BUEN TONO

Córdoba.- La trágica muerte de Gino, joven trabajador que perdió la vida al caer su automóvil en el socavón del bulevar Tratados de Córdoba, ha dejado a su familia rota, y a un hijo de sólo dos años sin su padre.
Las fallas en los sistemas de seguridad vial y el desinterés y la corrupción de las autoridades municipales y estatales han hecho que la comunidad exija justicia y que los responsables enfrenten no sólo la destitución de sus cargos, sino penas de cárcel.
La pérdida de Gino no es un caso aislado; expone un problema estructural en las carreteras y vías urbanas del país, pues en países como Estados Unidos, los camiones de mantenimiento vial están equipados con sistemas de seguridad diseñados para proteger tanto a trabajadores como a conductores.
Uno de estos dispositivos es un parachoques de protección, que absorbe el impacto y minimiza el riesgo de muerte en caso de que un conductor distraído impacte el vehículo de mantenimiento, pero en México, la corrupción y la falta de voluntad política han dejado a las vialidades sin sistemas adecuados de prevención de accidentes mortales.
Aquí en México, cuando se señalan obras, lo que se usa para advertir a los automovilistas son cubetas rojas o piedras pintadas con cal, ni siquiera un sistema básico de señalización estuvo presente en la zona del accidente de Gino, y mucho menos una tecnología de protección avanzada.
La falta de inversión en tecnología de seguridad para las carreteras y bulevares es una señal de una gestión en la que los recursos se desvían o desaparecen, en vez de ser utilizados para proteger a la comunidad.
Esta negligencia resulta en tragedias como la que acabó con la vida de Gino y dejó a su hijo sin su padre.
La comunidad exige justicia para Gino y que los responsables asuman las consecuencias legales de este acto de negligencia.
No es suficiente que los responsables sean separados de sus cargos; la gravedad del caso amerita acciones legales firmes, la justicia no debe conformarse con cambios de personal o justificaciones burocráticas.
La vida de Gino no puede ser restituida, pero la justicia sí puede y debe aplicarse para que nadie más pierda la vida en condiciones que podrían evitarse.

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