

De la Redacción
El Buen Tono
Córdoba.- La incapacidad del alcalde Manuel Alonso Cerezo y de su primer damo, Luis Abella Alvarado, tiene secuestrado uno de los espacios con mayor valor histórico de la ciudad: el patio de La Estrella, que continúa en manos de invasores ante la total pasividad del gobierno municipal.
Lejos de resolver el conflicto, la administración local ha optado por la omisión. Pobladores acusan que, pese a tratarse de un predio con potencial turístico y cultural, las autoridades han sido rebasadas por un grupo que mantiene la ocupación sin consecuencia alguna, evidenciando un gobierno débil, sin control territorial ni capacidad de hacer valer la ley.
Habitantes de la zona señalan que el discurso oficial contrasta con la realidad: mientras se habla de rescatar espacios públicos, en los hechos se permite su apropiación ilegal.
El patio de La Estrella, que podría convertirse en museo o atractivo para Córdoba, permanece convertido en símbolo del desgobierno.
Las críticas apuntan también al círculo cercano del alcalde. Luis Abella Alvarado es señalado como parte de la estructura que tolera el problema por su incapacidad, consolidando la percepción de que en Córdoba no hay autoridad, sino complicidad o abandono.
A esto se suman versiones sobre el entorno de quienes encabezan la invasión. Vecinos mencionan a Carlos Vergara Islas, quien —afirman— se ostenta como periodista y estaría vinculado a prácticas de presión mediática y presuntos pagos para golpear políticamente a distintos actores, lo que agrava el clima de opacidad alrededor del caso.
