

A pesar de inspecciones que documentaron graves irregularidades en el manejo de residuos, Tayde González y René Moshe Burguette continúan al frente de áreas clave del Ayuntamiento de Córdoba.
Alejandro Aguilar
El Buen Tono
Córdoba, Ver.- En pleno despliegue de la campaña municipal “Córdoba más bonito”, los reflectores oficiales buscan proyectar una imagen de pulcritud y orden. Sin embargo, documentos revelan que dos de los funcionarios ahora responsables de esa imagen estuvieron en el centro de un señalamiento ambiental severo ocurrido hace menos de seis meses.
Se trata de René Moshe Burguette Ameca, actual Coordinador de Servicios Municipales, y Tayde Elizabeth González López, quien funge como testigo de asistencia en inspecciones oficiales y continúa laborando en la misma área. Ambos aparecen vinculados a una orden de inspección emitida por la Procuraduría Estatal de Protección al Medio Ambiente (PMA) el pasado 1 de octubre de 2025, con número de expediente PMAVER/DJ/EXP-068/2022 y su acumulado.
El acta de inspección, a la que este medio tuvo acceso, describe las condiciones del sitio municipal utilizado como centro de trasiego de residuos.
Los inspectores estatales documentaron la presencia de lixiviados sobre el suelo, residuos almacenados a cielo abierto sin clasificación ni control, fauna nociva (zopilotes) a menos de 250 metros de zonas habitadas, y la cercanía de un cuerpo de agua, el Arroyo Plátano Morado, a apenas seis metros de los desechos.
“NO SE LOCALIZARON REGISTROS”: la VERSIÓN OFICIAL VS. LA EVIDENCIA
Lo más grave, señalan expertos en derecho ambiental, no es solo la existencia del foco de contaminación, sino la respuesta que el propio Burguette Ameca firmó el 5 de marzo de 2026, apenas unos días antes del lanzamiento de la campaña de embellecimiento urbano.
En el oficio CSM/081/2026, el funcionario aseguró que, derivado de “una búsqueda exhaustiva en los archivos físicos y digitales”, no se localizaron registros de actas de inspección interna ni de sanciones ambientales durante 2025 y 2026. Sin embargo, las 16 páginas del expediente de la PMA contradicen tajantemente esa versión.
