

AGENCIA
CDMX.- La diputada federal de Morena, Carmen Patricia Armendáriz Guerra, ha sido protagonista de múltiples polémicas desde su llegada a la Cámara de Diputados, episodios que han generado críticas por su comportamiento público, declaraciones controvertidas y señalamientos sobre su desempeño legislativo.
Uno de los escándalos más señalados ocurrió cuando se difundió un audio en el que la legisladora se dirige de manera agresiva y con gritos a integrantes de una comunidad indígena en Chiapas. El hecho provocó una fuerte reacción social por el tono empleado hacia pobladores en situación de vulnerabilidad. Aunque posteriormente ofreció una disculpa pública, el episodio dejó cuestionamientos sobre su trato y sensibilidad frente a comunidades originarias.
En otro momento, la diputada fue duramente criticada tras realizar publicaciones en redes sociales relacionadas con un sacerdote asesinado en Chiapas, insinuando presuntos vínculos con el crimen organizado sin presentar pruebas. Dichos señalamientos fueron considerados como una forma de revictimización y obligaron a la legisladora a retirar los mensajes y emitir una disculpa.
Armendáriz también ha generado controversia por propuestas y declaraciones consideradas extremas o fuera del marco legal, como sugerir penas de cadena perpetua para personas detenidas por posesión de drogas, postura que fue ampliamente cuestionada por especialistas y defensores de derechos humanos.
A ello se suma su comportamiento constante en redes sociales, donde ha protagonizado confrontaciones con usuarios, descalificaciones y respuestas irónicas que han alimentado la percepción de una figura pública más enfocada en la polémica que en el trabajo legislativo.
En el ámbito parlamentario, la diputada ha sido señalada por acumular ausencias en sesiones del Congreso, lo que ha generado críticas sobre su compromiso con la labor legislativa y el cumplimiento de las responsabilidades para las que fue electa.
Más recientemente, en redes sociales comenzó a circular un video que dio pie a acusaciones sobre su comportamiento durante una sesión legislativa, lo que reavivó la discusión pública sobre su conducta en espacios oficiales, aunque sin que exista hasta ahora una postura clara que aclare los señalamientos.
La sucesión de controversias ha convertido a Patricia Armendáriz en una de las figuras más polarizantes dentro de Morena, con una trayectoria marcada por episodios que han erosionado su imagen pública y alimentado el debate sobre la congruencia, el profesionalismo y la responsabilidad de los representantes populares.
