


Orizaba, Ver.– El problema de los lugares apartados con objetos como sillas, botes y hasta bloques de cemento sigue siendo una práctica común en distintas ciudades del país, y Orizaba no es la excepción. En pleno centro de la ciudad, a escasos metros de los primeros cuadros donde se ubican espacios con parquímetros, vecinos y comerciantes colocan objetos para “apartar” cajones de estacionamiento, sin que la Policía Vial intervenga.
La molestia de los automovilistas es evidente, pues no solo se trata de un acto indebido y fuera de la normatividad, sino que además representa una afectación directa a quienes pagan por un servicio de estacionamiento regulado. Pese a ello, los elementos de Tránsito y Vialidad parecen ignorar la situación, permitiendo que continúe esta práctica a plena luz del día.
Ciudadanos señalan que esta omisión genera sospechas sobre una posible complicidad o, en el mejor de los casos, indiferencia de la autoridad, que en lugar de sancionar a quienes apartan los lugares, termina por perjudicar a los conductores que cumplen con el pago de parquímetros.
“Es absurdo que uno pague por estacionarse y llegue a ver una silla apartando el espacio, y todavía peor, que los policías viales pasen de largo como si nada. ¿De qué sirven entonces los parquímetros?”, cuestionó un ciudadano inconforme.
El apartado de lugares no solo representa un acto de apropiación indebida de la vía pública, sino también una práctica que refuerza la percepción de corrupción e ineficacia de las autoridades viales. La ciudadanía exige que el Ayuntamiento y la Policía Vial de Orizaba actúen de manera inmediata para erradicar estas prácticas, sancionando a quienes las realizan y garantizando el libre acceso a los espacios públicos de estacionamiento.

