

De la Redacción
El Buen Tono
Orizaba.- A pocas cuadras de la Policía Municipal, en el corazón de la zona turística de Orizaba, un hombre realizaba actos de exhibicionismo y tocamientos indebidos en plena vía pública, ante la mirada indiferente de transeúntes y, sin que ningún elemento policial interviniera para poner fin al hecho delictivo.
El episodio, ocurrido expone la falta de actuar de la corporación que coordina Mauricio Sosa García, pues mientras un delito contra la moral pública y la integridad de las personas, tipificado en el Código Penal ocurría a una cuadras de su centro de mando, no se observó presencia o reacción policial alguna.
Esta inacción contrasta con el modus operandi con que opera la policía municipal de Orizaba, cuando se trata de perseguir comerciantes que se ganan honradamente el pan de cada día, y contra ellos comenten abuso de poder y uso desproporcionado de la fuerza.
De manera constante los mismos ciudadanos han denunciado que en situaciones donde no media un ilícito, la corporación despliega un operativo desmedido, llegan de dos a tres patrullas y hasta 12 elementos, para someter a una sola persona, pero cuando se trata de un delito que afecta a los ciudadanos ni siquiera se aparece un sólo elemento policial.
“Parece que existe una política que sólo observa lo que les conviene, mientras que en lo que sí se necesitan, ni siquiera se aparece, a pesar de que el problema de exhibicionismo que se suscitó fue a escasos metros de la comandancia y entre centros turísticos”, denunció un orizabeño.
Por lo que señalaron que la práctica de la policía, está más enfocada a “la caja chica”, donde las detenciones arbitrarias les generan la imposición de multas bajo pretextos.
Mientras tanto, la zona turística, que debería ser un espacio de seguridad y vigilancia prioritaria, se transformó en el escenario de esta falla sistémica.
