

De la redacción
El Buen Tono
Cada 2 de febrero, millones de familias en México celebran el Día de la Candelaria, una de las tradiciones religiosas más arraigadas del país, que incluye la bendición y vestimenta del Niño Dios, así como la convivencia familiar con tamales y atole. Sin embargo, la Iglesia católica ha reiterado que no todos los trajes son adecuados y que algunas prácticas pueden resultar irrespetuosas si se desconoce su significado religioso.
La celebración de la Candelaria conmemora la Presentación del Niño Jesús en el templo y la Purificación de la Virgen María, hechos ocurridos 40 días después del nacimiento de Jesús, de acuerdo con el Evangelio de San Lucas. Por ello, los fieles acuden a los templos para llevar la imagen del Niño Dios y recibir la bendición correspondiente.
El presbítero Alejandro Medrano Rodríguez, de la Arquidiócesis de México, explicó que esta tradición se relaciona directamente con un mandato de la ley judía. Señaló que la Iglesia celebra la presentación del Niño Jesús y la purificación de la Virgen María como lo establecía dicha ley, y que la costumbre de venerar imágenes del Niño Jesús se remonta al siglo XIII, impulsada por San Francisco de Asís.
El sacerdote subrayó que la imagen del Niño Dios no debe considerarse un adorno ni un objeto común, ya que representa a Jesucristo, quien se hizo hombre para la salvación de la humanidad. En este sentido, aclaró que no es obligatorio cambiar el vestuario del Niño Dios cada año y que, en caso de hacerlo, debe ser siempre con respeto y sentido religioso.
De acuerdo con la postura de la Iglesia católica, el ropaje del Niño Dios debe ser digno y adecuado, recomendándose principalmente el uso de un ropón blanco, símbolo de la divinidad de Cristo. Asimismo, se advierte que la imagen no debe tratarse como un juguete ni vestirse con elementos ajenos a la fe, descartando atuendos de personajes que no correspondan a la tradición cristiana.
Entre los trajes aceptados por la Iglesia se encuentran diversas advocaciones de Jesús, como el Niño Dios con ropón blanco, el Niño de Atocha, el Divino Niño Jesús, el Buen Pastor, el Sagrado Corazón, Cristo Rey, Cristo Sacerdote, el Niño de la Salud y el Niño de las Palomitas, los cuales mantienen un sentido religioso acorde con la celebración del Día de la Candelaria.
