

**También Canaco minimiza la crisis
EL BUEN TONO
Córdoba, Ver.- Ofertas de empleo precarias, predominantemente temporal y sin seguridad social, con una escalada de violencia que ya ha cobrado vidas en lo que va del año, golpea a la ciudad. Los cordobeses huyen de su municipio.
De acuerdo con datos del Registro Federal de Electores, miles de ciudadanos formalizaron su cambio de domicilio entre enero de 2024 y mayo de 2025. Los destinos elegidos revelan las prioridades de quienes huyen: La seguridad y el empleo. Quintana Roo, con Solidaridad (Playa del Carmen) y Benito Juárez (Cancún) a la cabeza, se posiciona como el principal polo de atracción, seguido de cerca por Baja California, donde Tijuana recibió a 305 cordobeses. La migración hacia polos industriales como Nuevo León (104 ciudadanos) y Querétaro (80) confirma la búsqueda de oportunidades económicas estables que Córdoba ya no ofrece.
Dentro del estado, el movimiento hacia Xalapa y Orizaba evidencia un reacomodo interno, una huida hacia centros urbanos donde la percepción de oportunidades o seguridad es ligeramente mejor, aunque sea a unos kilómetros de distancia. Incluso municipios conurbados como Fortín absorben a quienes buscan escapar del núcleo urbano de Córdoba.
Lejos de reflejar un auge turístico, las cifras del módulo local de la Secretaría de Relaciones Exteriores pintan un panorama de desesperación. Entre enero y febrero de 2025, más de mil 800 personas en la zona realizaron este trámite, alcanzando los 13 mil 216 en 2023 y 11 mil 633 en 2024. Estas colas reflejan a una ciudadanía que, ante el colapso de las condiciones locales, busca en el extranjero una alternativa de vida que su gobierno local no ha podido garantizar.
Esta fuga de talento y fuerza laboral está intrínsecamente ligada al fracaso de las políticas públicas de empleo. Datos del Servicio Nacional de Empleo (SNE) revelan que en 2025, de las 9 mil 179 personas que buscaron una oportunidad a través de sus programas, solo el 53.6% logró una colocación. Más alarmante es la naturaleza de estos empleos: la mayoría corresponden a esquemas temporales, agrícolas o de baja protección social. Programas como “Jornaleros Agrícolas” colocaron a 2 mil 933 personas, y la “Bolsa de Trabajo” a mil 023, ambos caracterizados por la estacionalidad y la ausencia de prestaciones.
La marcada brecha de género, donde solo mil 611 mujeres fueron colocadas frente a 3 mil 313 hombres, evidencia una exclusión histórica que agrava la precariedad. El padrón de empresas del SNE, que en 2025 contaba con solo 261 registros y que para 2026 admite estar “en proceso de integración”, sugiere una incapacidad estructural para conectar la oferta y la demanda laboral de manera formal y estable.
En este contexto de emergencia silenciosa, las declaraciones de los líderes empresariales contrastan de manera radical con la percepción ciudadana y la realidad estadística. El pasado viernes 21 de febrero, el presidente del Consejo Directivo de la Canaco Córdoba, José Manuel Gutiérrez Nieto, ofreció una postura que minimiza el impacto de la violencia en el sector comercial. Al ser consultado sobre la situación de inseguridad, Gutiérrez Nieto afirmó que “la inseguridad que hay en la zona lo vemos desde otro punto de vista. Nosotros los comerciantes no hemos tenido ninguna repercusión de ningún tipo”. Calificó los hechos delictivos como “situaciones aisladas” y ajenas al gremio, descartando cualquier afectación a la inversión y apelando a la unidad empresarial para seguir trabajando.
