Sandra González
El Buen Tono
ORIZABA.- Las nuevas generaciones arrastran secuelas en su proceso de formación, tras la pandemia de Covid-19, situación que exige un mayor compromiso de las familias, las escuelas y la sociedad para fortalecer el pensamiento crítico y la capacidad de análisis de los jóvenes, consideró el obispo de la Diócesis de Orizaba, Eduardo Cervantes Merino.
En pasados días y desde la Catedral de San Miguel Arcángel, el prelado señaló que uno de los principales retos que dejó el periodo del Covid y el poscovid es el impacto en la formación lógica del pensamiento de niños y jóvenes. “Las nuevas generaciones del Covid y el poscovid… ¿cuál es el problema en general de la generación Covid? Pues el sistema de estudios, la formación y la lógica del pensamiento. Entonces tenemos que ayudarnos en la familia, en la sociedad, en la parroquia y en la catequesis”, expresó.
El jerarca católico indicó que la recuperación de esas habilidades no corresponde únicamente al sistema educativo, sino que requiere la participación activa de los padres de familia, docentes y comunidades, con el objetivo de fortalecer la capacidad de reflexión, discernimiento y toma de decisiones de los jóvenes.
Las declaraciones de Monseñor se producen en un contexto en el que recientemente la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) confirmó irregularidades durante la aplicación en línea del examen de ingreso a licenciatura 2026, al informar que aproximadamente el 2 por ciento de las evaluaciones fueron canceladas por conductas prohibidas, hecho que volvió a colocar en el debate los desafíos que enfrenta la educación, en el periodo posterior a la pandemia.
Cervantes Merino insistió en que los cristianos están llamados a acompañar a las nuevas generaciones, promoviendo espacios de formación y solidaridad que les permitan enfrentar con mejores herramientas los desafíos sociales y educativos de la actualidad.
