Prevé este año Standard and Poor’s (S&P) una ralentización del crecimiento en Estados Unidos, en la zona euro y en China, pero no considera justificados los temores a una recesión que se han dejado traslucir en los mercados, y que le parecen “demasiado pesimistas”.

Este es el escenario planteado hoy por el economista jefe de la agencia de calificación, Sylvain Broyer, que en una presentación a la prensa de sus perspectivas mantuvo sin cambios las cifras que habían publicado en noviembre y reconoció que el principal riesgo es el que hace pesar “la escalada de las tensiones comerciales”.