Redacción
El Buen Tono
Coscomatepec, Ver.- Mientras las calles del municipio siguen llenas de baches, la falta de servicios básicos persiste y muchas familias luchan día con día por cubrir necesidades elementales, el alcalde Armando Reyes Muñoz y su equipo prefieren destinar recursos públicos a festejos, música, regalos y, según la percepción ciudadana, cervezas.

Con bombo y platillo, el H. Ayuntamiento de Coscomatepec, a través de la Coordinación de Educación y Cultura, organizó una “gran” celebración del Día del Maestro. Cientos de docentes fueron convocados a una convivencia llena de “alegría, música, regalos y momentos inolvidables”. Ahí estuvieron presentes el propio Presidente Municipal, la Síndica Única, regidoras, el Secretario del Ayuntamiento, la Presidenta del SMDIF y demás funcionarios, todos muy sonrientes en el evento.
Es decir: hay dinero para pagar mariachis, comida, bebida y obsequios para quedar bien con un sector de la población, pero aparentemente no lo hay para resolver problemas urgentes como pavimentación, drenaje, atención médica digna, apoyo real a la educación o seguridad.

Celebrar el Día del Maestro es loable. Nadie discute el reconocimiento a quienes forman a las nuevas generaciones. Lo indignante es la hipocresía de usar ese pretexto para justificar un gasto suntuario mientras las verdaderas necesidades de Coscomatepec son relegadas a segundo plano.
¿Cuánto costó este festejo? ¿De qué partida presupuestal salió el dinero? ¿No habría sido más digno entregar ese recurso directamente a las escuelas, comprar material didáctico, mejorar la infraestructura educativa o apoyar a los maestros con algo más sustancial que un día de música y regalitos?
Los habitantes de Coscomatepec merecen un gobierno que priorice lo esencial: salud, empleo, servicios públicos y obras que mejoren la calidad de vida. No más shows, selfies y banquetes pagados con dinero de todos.
