Chocamán, Ver.- La presión de los pobladores terminó por imponerse en Chocamán. Luego de la protesta y del derribo de parte de la barda que delimitaba la obra del parque municipal, la alcaldesa panista María Isabel Figueroa Luna reconoció que el proyecto podría ser retirado y que el espacio permanecería como estaba originalmente.
Más de 12 horas después de los hechos, la presidenta municipal publicó un video en el que aseguró que durante una mesa de diálogo se planteó que, si la mayoría de los habitantes no estaba de acuerdo con la obra, ésta sería retirada.
El anuncio representa un revés para la administración municipal, que ahora se encuentra obligada a dar marcha atrás ante el rechazo ciudadano. Los pobladores habían exigido desde el inicio que cualquier decisión quedara establecida mediante acuerdos firmados y no únicamente en palabras.
La obra, cuyo costo asciende a 1.8 millones de pesos, quedó en el centro de una protesta que terminó con la intervención directa de los habitantes, quienes dejaron claro que no estaban dispuestos a aceptar modificaciones al parque que, aseguran, no fueron consensuadas con la población.
Ahora la alcaldesa deberá explicar qué ocurrirá con los trabajos ya realizados, cuánto se ha ejercido de los recursos públicos y bajo qué condiciones se realizará el retiro de la obra.
