JavaScript must be enabled in order for you to see "WP Copy Data Protect" effect. However, it seems JavaScript is either disabled or not supported by your browser. To see full result of "WP Copy Data Protector", enable JavaScript by changing your browser options, then try again.
PUBLICIDAD
publicidad
PUBLICIDAD

Un reportaje basado en respuestas oficiales de transparencia revela la falta total de registros, dictámenes y mapas que deberían garantizar la seguridad y el orden en el comercio informal.

Alejandro Aguilar
El Buen Tono

Córdoba, Ver.- Protección Civil y la Jefatura de Comercio muestran omisiones alarmantes que dejan a la población expuesta a riesgos y a un marco regulatorio sin sustento documental.

Un caos administrativo profundo y una incapacidad institucional para garantizar las condiciones mínimas de seguridad y legalidad revelan documentos oficiales.

Y es que el reglamento de Comercio municipal dicta que los puestos que usan combustibles como gas LP en la vía pública deben contar con dictámenes de seguridad expedidos por Protección Civil (Art. 39). Sin embargo, la respuesta de la propia Coordinación de Protección Civil Municipal a una solicitud de información es contundente: “No se localizaron registros de dictámenes”. La autoridad admite que nunca ha emitido uno.

Su justificación es técnica: alegan que la evaluación de instalaciones de gas corresponde a Unidades de Verificación acreditadas a nivel federal, bajo normas oficiales mexicanas (NOM-016-CRE-2016). Si bien esto es cierto en parte, su respuesta evidencia una interpretación pasiva y omisa de su rol.

La omisión crítica es doble, no supervisan y no existen registros de que hayan verificado si los comerciantes en la calle cuentan con esos dictámenes federales que ellos mismos señalan como obligatorios. Admiten no tener programas de capacitación o simulacros para estos comerciantes sobre riesgos por combustibles.

En la práctica: Cientos de puestos con anafres, tanques de gas y operan diariamente en las calles de Córdoba. Según la propia autoridad, nadie en el municipio puede garantizar que su operación sea segura. Protección Civil se limita a una función pasiva, “gestión del riesgo”, renunciando a su deber municipal de inspección y supervisión preventiva, dejando un vacío de riesgo para comerciantes y ciudadanos.

CANAL OFICIAL PUBLICIDAD

close