>>El tesorero que se dedicó a pedir el diezmo a todos los proveedores del Ayuntamiento hoy por fin se fue.

 

Córdoba.- Martín Becerra González, mintiendo como buen político nuevo y tramposo, negó que su renuncia a la Tesorería municipal haya sido con el fin de emprender la búsqueda de un cargo edilicio, en ese sentido refirió que su único propósito será apoyar la carrera política del ex alcalde Portilla, el alcahuete de Lavín.

“En lo profesional tengo un compromiso moral y personal con el licenciado Francisco Portilla Bonilla, quien va a buscar la candidatura a la diputación local por el Distrito XVI, en esa obligatoriedad de poder llevar a mi partido al triunfo y el poder ayudar a mi gran amigo (Portilla)”, dijo. Como si al PRI le hicieran falta estos politiquillos hechos al vapor y sin preparación, se atreve a hacer estas declaraciones.

Ex compañeros de Becerra en el Ayuntamiento aseguran anda tras la Sindicatura en la planilla de Salvador Abella García, por el Partido Revolucionario Institucional (PRI) a la alcaldía. Martín Becerra, un funcionario bueno para nada que el Alcahuete de Lavín acomodó en la Tesorería, sin ser siquiera contador; con una nula experiencia en el manejo de números, y que por lo tanto sólo se dedicó a pedir el diezmo a todos los contratistas y empresas proveedoras del Ayuntamiento, ¿tiene el cinismo de pretender regresar, ahora de síndico? Que alguien le explique a este funcionario de reciente creación, que Córdoba no es refugio de ineptos desempleados, los ciudadanos están cansados de ver cómo los políticos, lejos de tener un compromiso con la ciudad, llegan sólo a emplear a sus amigos como el caso de Portilla con este inepto joven que, con lo único que cuenta en su currículum, es con la amistad del Alcahuete de lavín.

Es Becerra tan tonto, que no logró comprobarle a Lavín el desfalco millonario que todos los cordobeses vimos, y que él, por  inepto o por corrupto, no encontró.