

De la redacción
El Buen Tono
Tras el despegue, la misión Artemis II entra en una fase clave para garantizar el éxito del histórico viaje alrededor de la Luna. Durante las primeras 24 horas, la nave Orion permanecerá en órbita cercana a la Tierra, periodo en el que se realizará una revisión completa de los sistemas críticos.
En esta etapa inicial, la NASA supervisa el correcto funcionamiento de la nave y las condiciones de la tripulación, asegurando que todo esté en óptimas condiciones antes de avanzar hacia el siguiente punto de la misión.
Una vez concluida esta órbita, se llevará a cabo el encendido del motor para la inyección translunar, maniobra que impulsará a la nave fuera de la gravedad terrestre e iniciará un viaje de aproximadamente cuatro días hacia la Luna.
Durante este trayecto, los astronautas tendrán la oportunidad de observar por primera vez el lado lejano del satélite natural, una región poco visible desde la Tierra que se presenta como una extensa superficie en la oscuridad del espacio.
Este proceso marca una de las etapas más esperadas de Artemis II, ya que permitirá avanzar hacia uno de los principales objetivos: rodear la Luna y continuar preparando el camino para futuras misiones tripuladas.
