

Agencias
Ciudad de México.- La exclusión de México de la reciente cumbre de seguridad regional “Escudo de las Américas”, impulsada por Estados Unidos para coordinar acciones contra el narcotráfico y el llamado narcoterrorismo, generó críticas y advertencias entre especialistas en seguridad.
El encuentro, promovido por el gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reunió a diversos países del continente para analizar estrategias conjuntas contra el crimen organizado; sin embargo, México, Brasil y Colombia no fueron invitados, lo que ha sido interpretado como una señal de desconfianza hacia estos países.
En entrevista, el especialista en seguridad Emilio Vizarretea señaló que la exclusión refleja la percepción que existe en Washington sobre el papel de México dentro de las rutas del narcotráfico hacia territorio estadounidense.
“Quien no está sentado en la mesa es parte del menú”, afirmó el analista, citando una frase que recientemente fue utilizada por autoridades de Canadá en el contexto de la reunión.
De acuerdo con Vizarretea, en la visión del gobierno estadounidense México es considerado el epicentro del trasiego de drogas y de la violencia criminal vinculada a ese mercado, especialmente por el impacto del consumo de fentanilo en Estados Unidos.
Cooperación en inteligencia
El especialista explicó que en los últimos años la cooperación en inteligencia entre México y Estados Unidos se ha intensificado, con la participación de agencias como la Central Intelligence Agency (CIA), además de la Drug Enforcement Administration (DEA) y el Federal Bureau of Investigation (FBI).
No obstante, la exclusión de México de esta cumbre podría marcar un nuevo enfoque en la estrategia regional contra el narcotráfico, con la posibilidad de que se consolide una alianza entre países del continente para actuar contra los cárteles que operan desde territorio mexicano.
Pese a ello, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, dejó abierta la posibilidad de que México pueda integrarse a esta iniciativa en el futuro.
Analistas advierten que la ausencia de México en este tipo de reuniones estratégicas podría debilitar su capacidad de influencia en decisiones regionales sobre seguridad, en momentos en que el combate al narcotráfico y al tráfico de fentanilo se ha convertido en una de las principales prioridades del gobierno estadounidense.
