

De la redacción
El Buen Tono
Monterrey vivió una noche de contrastes en el Gigante de Acero. La ausencia de Germán Berterame, quien ahora celebra goles con el Inter Miami junto a Lionel Messi, dejó un vacío que la afición sintió en cada jugada. Sin embargo, la respuesta del equipo no tardó: la precisión de Sergio Canales y el poderío de Luca Orellano desde fuera del área recordaron que el talento puede suplir ausencias.
El partido inició con un autogol de Aceves que sembró dudas, pero la zurda de Canales puso un trazo quirúrgico que equilibró la balanza. Orellano, recién llegado de la MLS, firmó un remate contundente que consolidó la reacción de Rayados y reafirmó que, aunque el “9” se fue, la artillería sigue intacta.
Del otro lado, los Xolos de Tijuana enfrentaron la baja de su estrella Gil Mora y demostraron que saben manejar la adversidad. Con apenas 17 años, el joven talento que sustituye a Mora marcó la pauta en un equipo que se plantó con gallardía en territorio complicado, obligando a Rayados a desplegar todo su arsenal para mantener la ventaja.
El duelo terminó en empate, pero dejó un mensaje claro: Monterrey sigue mostrando talento y capacidad ofensiva, mientras que Tijuana reafirma su resiliencia y crecimiento pese a las bajas. Una noche donde la técnica, la estrategia y la determinación se impusieron sobre la nostalgia.
