

Adriana Estrada
el Buen Tono
Ixtaczoqui-tlán.- Luego de permanecer dos semanas clausurado por disposición del ayuntamiento, el basurero industrial que se ubica en Lagunilla, reabrió sus puertas el miércoles pasado, después de que los propietarios obtuvieron un amparo federal que dejó sin efecto la medida municipal.
El hecho generó que los habitantes de comunidades aledañas iniciaran desde ese día un bloqueo en las instalaciones, a fin de impedir el ingreso de camiones que depositan desechos en esa zona y siguieran causando afectaciones.
También sostuvieron una reunión con el presidente municipal, José Luis Cortés Gutiérrez, para expresarle su preocupación por los daños a la salud y al medio ambiente que provocan los desperdicios, especialmente por el riesgo de contaminación de mantos acuíferos.
El alcalde confirmó que como autoridades locales procedieron a la clausura del sitio como respuesta al descontento social, pero la orden legal de carácter federal obligó a revertir la decisión.
Para garantizar la legalidad y la correcta actuación de nuestras decisiones, debemos respaldar todas las acciones jurídicamente y prevenir cualquier riesgo de desacato», expresó.
Durante la junta con residentes, les aseguró que la administración municipal les brinda respaldo legal y acompañamiento durante el proceso legal que lleven a cabo.
Añadió que habitantes de las localidades aledañas, incluyendo Atzacan, que colindan con el basurero, promoverán sus amparos, como un derecho legítimo que tienen.
Adelantó que se gestionan reuniones con la Secretaría de Medio Ambiente (Sedema), para la próxima semana, con el objetivo de presentar argumentos técnicos y jurídicos que fortalezcan la postura de los afectados.
El caso, dijo, involucra instancias municipales, estatales y federales, por lo que se requiere una revisión integral de permisos y normativas, con el propósito de conocer la situación que guarda el lugar que genera molestias a residentes.
