AGENCIA
Veracruz, Ver.- La Secretaría de Marina-Armada de México (Semar) llevó a cabo una práctica de alto nivel de protección contra artefactos explosivos en el Recinto Portuario de Veracruz, con el objetivo de fortalecer la capacidad de respuesta y la coordinación interinstitucional ante posibles incidentes que comprometan la seguridad marítima y portuaria.
La institución naval informó que el ejercicio se desarrolló conforme a los lineamientos establecidos en el Código Internacional para la Protección de los Buques y de las Instalaciones Portuarias (Código PBIP), contando con la participación de personal de la Primera Región Naval, la Aduana de Veracruz, el Equipo de Búsqueda, Localización y Neutralización de Artefactos Explosivos (BLONAE) y el Pelotón de Acción Directa de Infantería de Marina (PADIM).
Las actividades incluyeron un ejercicio de gabinete y posteriormente una práctica a escala real en la terminal especializada de contenedores ubicada en la bahía sur del puerto de Veracruz.
De acuerdo con la Semar, el escenario planteado consistió en la detección de un individuo que portaba un bulto sospechoso dentro de áreas restringidas de la instalación portuaria. Ante esta situación se activaron de inmediato los protocolos de seguridad, se desplegó una Fuerza de Reacción Inmediata y se instaló un Puesto de Mando Móvil para coordinar las acciones operativas.
Asimismo, el nivel de protección del puerto fue elevado temporalmente con el propósito de evaluar la capacidad de reacción y la coordinación entre las distintas dependencias participantes ante un escenario de riesgo.
Durante el desarrollo del simulacro, las fuerzas de seguridad lograron la detención del presunto involucrado y el aseguramiento de una maleta considerada como posible artefacto explosivo.
Posteriormente, personal especializado realizó el reconocimiento, análisis y neutralización controlada del objeto sospechoso, confirmando que se trataba de material explosivo empleado exclusivamente para fines del ejercicio.
La Secretaría de Marina destacó que la práctica concluyó con saldo blanco, sin incidentes y con resultados favorables en materia de coordinación operativa, reforzando así los protocolos de seguridad implementados en una de las instalaciones portuarias más importantes del país.
