

De la redacción
El Buen Tono
Guanajuato, Gto.— Un error sin precedentes en la entrega de un cuerpo por parte de la Fiscalía de Guanajuato ha generado medidas estrictas para evitar que se repita. El fiscal Gerardo Vázquez Alatriste reconoció que un cuerpo fue entregado a la familia equivocada y que, horas después, la persona supuestamente sepultada apareció viva.
A partir de ahora, cualquier entrega de cadáveres deberá cumplir con tres verificaciones obligatorias: reconocimiento físico, huellas dactilares y pruebas de ADN, aseguró el fiscal. “Ningún cuerpo humano se va a entregar sin la debida validación y certificación, aun si está parcialmente reconocido”, enfatizó.
El caso que detonó el cambio ocurrió con Francisco Martínez Pallares, de 17 años. El joven fue confundido con otro cadáver hallado el 3 de julio de 2025 en la carretera Valle de Santiago-Uriangato. Su padre, Guadalupe Razo, identificó el cuerpo y lo sepultó, sólo para descubrir horas después que su hijo estaba vivo. Mientras tanto, la familia de Francisco luchó durante más de ocho meses para recuperar el cuerpo de su hijo, finalmente trasladado de Irapuato a Valle de Santiago.
Durante su comparecencia ante diputados locales, Vázquez Alatriste reconoció el error y anunció que hay una investigación en curso con posibles sanciones para responsables. Asimismo, defendió la actuación de la Fiscalía ante críticas de reporteros que, según él, atentaron contra el derecho a la información.
Estas medidas buscan evitar futuras confusiones y garantizar que la entrega de cuerpos en Guanajuato se realice con la máxima seguridad y precisión.
