

México, D. F.- Algunos son prepotentes, otros presumidos y hasta despilfarradores.
Todos son familiares de funcionarios que pertenecen al Partido Revolucionario Institucional (PRI).
Si bien los casos de escándalos de hijos y familiares de políticos no son exclusivos del actual PRI, pues todos los partidos tienen lo suyo, los recientes capítulos de excesos protagonizados por la “nueva sangre política” muestran prácticas de antaño de un partido que se dice “renovado”.
de la redacción
El Buen Tono
