

De la redacción
El Buen Tono
India.- En medio de la creciente tensión internacional por el conflicto en Medio Oriente y el bloqueo del estrecho de Ormuz, el gobierno indio ha intensificado operativos a nivel nacional para frenar el acaparamiento y la venta ilegal de gas licuado de petróleo (GLP), un recurso clave para millones de hogares.
El Ministerio de Petróleo y Gas Natural informó que en un solo día se realizaron cerca de 3 mil 500 redadas en distintos estados como Bihar, Haryana, Karnataka, Tamil Nadu y Uttar Pradesh, logrando el decomiso de más de mil 200 cilindros. Estas acciones buscan desarticular el mercado negro que ha surgido ante el temor de escasez.
De manera paralela, funcionarios de empresas estatales han llevado a cabo inspecciones sorpresa en más de mil 800 distribuidores de GLP y sistemas relacionados, con el objetivo de garantizar el flujo regular del combustible y detectar prácticas de acaparamiento.
Aunque las autoridades reconocieron que el suministro sigue siendo motivo de preocupación debido a la inestabilidad geopolítica, aseguraron que el reparto doméstico continúa sin interrupciones. Además, señalaron que las compras de pánico han comenzado a disminuir, permitiendo estabilizar la distribución en gran parte del país.
Como parte de las medidas de contención, el Ejecutivo amplió la asignación de gas comercial, destinando una parte importante a hospitales y centros educativos, mientras que también se incrementó el suministro para restaurantes y hoteles, considerados sectores prioritarios.
El gobierno también impulsa la expansión de la red de gas natural por tubería, con el objetivo de reducir la dependencia de las bombonas tradicionales, en un contexto donde la vulnerabilidad energética del país es evidente.
Datos oficiales revelan que India importa cerca del 60% del GLP que consume, y de ese total, aproximadamente el 90% pasa por el estrecho de Ormuz, una de las rutas más sensibles del comercio energético mundial. A diferencia de otros países como China, donde el gas se destina principalmente a la industria, en India su uso es mayoritariamente doméstico, lo que eleva el riesgo social ante cualquier interrupción en el suministro.
