

De la redacción
El Buen Tono
Galletas, magdalenas, snacks de fruta y zumos suelen ser parte de la infancia, pero un nuevo estudio sugiere que reducir el azúcar desde antes del nacimiento hasta los dos primeros años puede beneficiar la salud cardíaca en la edad adulta.
Investigadores del Reino Unido y de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Hong Kong analizaron a más de 63 mil adultos nacidos alrededor de la época en que el Reino Unido terminó el racionamiento de azúcar en 1953. Compararon a quienes crecieron bajo restricciones de azúcar con quienes no, y encontraron diferencias claras:
- 20% menos riesgo de enfermedades cardíacas en general
- 25% menos infartos
- 26% menos insuficiencia cardíaca
- 24% menos arritmias
- 31% menos ictus
- 27% menos muertes por enfermedad cardíaca
Además, las enfermedades cardíacas aparecieron más tarde en quienes estuvieron expuestos al racionamiento. Los expertos apuntan a que parte del beneficio puede deberse a menores tasas de diabetes e hipertensión, factores de riesgo clave para el corazón.
El estudio destaca la importancia de los primeros 1.000 días de vida y coincide con las recomendaciones actuales de evitar bebidas azucaradas y alimentos procesados en bebés y niños pequeños. Aunque se trata de una investigación observacional y no puede probar causalidad directa, los hallazgos respaldan políticas de nutrición temprana que limiten el azúcar añadido.
