

De la redacción
El Buen Tono
Atzacan, Ver.- En un acto que raya en el despropósito institucional, el Ayuntamiento de Santa Ana Atzacan convirtió un bien simbólico del poder público en obsequio personal. La silla presidencial municipal fue entregada al ex alcalde Lucio Juárez Velázquez como parte de los festejos por su cumpleaños número 75, en un evento donde la comida, el alcohol y la clase política local marcaron la pauta.
Lejos de tratarse de un reconocimiento menor, la entrega de la silla -emblema del ejercicio de gobierno- expone una práctica que trivializa el patrimonio municipal y refuerza una lógica de favores políticos. El actual alcalde, Israel Raymundo Solano Jiménez, junto con ediles y representantes de distintos sectores, no sólo avalaron el acto, sino que participaron activamente en una celebración que, para muchos, evidencia el pago de compromisos políticos
