De la redacción
El Buen Tono
Córdoba, Ver.— El inicio de la administración de Manuel Alonso Cerezo estuvo marcado por la reincorporación de Ernesto Arteaga Quevedo, conocido como “El Neto”, señalado como el principal artífice de la corrupción en el área de Desarrollo Económico y Comercio en Fortín.
Durante la gestión de Gerardo Rosales Victoria, Arteaga permitió el crecimiento descontrolado del ambulantaje, exigió moches a líderes tianguistas y favoreció la instalación de comerciantes foráneos de manera impune, lo que provocó desorden vial y conflictos sociales.
Su llegada al gobierno de Córdoba evidencia que Cerezo protege a funcionarios vinculados a redes de malversación en el pasado, premiando a quienes han lucrado con el desorden económico en otros municipios. Este tipo de designaciones demuestra que los abusos y los desvíos pueden ser recompensados con cargos públicos.
Con la integración de operadores de este perfil, el nuevo gobierno inicia su gestión bajo prácticas de favoritismo y clientelismo que históricamente han afectado a la ciudadanía.
Dato extra: Ernesto Arteaga usurpa funciones como periodista, a través de su página Veracruz4T TV.


