


Efraín Hernández
El Buen Tono
FORTÍN, VER. — Ante el regreso a clases y la llegada de las lluvias, las familias de Fortín enfrentan la cuesta más dura del año, destinando en promedio hasta tres mil pesos por hijo, advirtió Raymundo Díaz Mota, economista y comerciante local. Por ello, buscan equilibrar sus finanzas y adquirir artículos escolares y ropa al menor costo posible, priorizando lo esencial sobre otros gastos.
Según Díaz Mota, los discursos oficiales que aseguran que con poco se pueden cubrir los útiles escolares están alejados de la realidad, pues la presión económica obliga a las familias a optar por opciones más accesibles. “La población busca camisas escolares, ropa interior y calcetas, todo lo necesario para el regreso a clases sin afectar demasiado su economía”, explicó.
Además, la presencia de productos importados, principalmente de origen chino, ha modificado la dinámica del mercado local, ofreciendo alternativas más baratas pero de menor durabilidad, mientras que los fabricantes nacionales deben competir ofreciendo calidad a precios justos. Esta situación se traduce en decisiones de consumo más conscientes por parte de los padres.

