

Agencias
EU.- El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, negó la solicitud del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para que las fuerzas estadounidenses utilicen bases británicas durante un eventual ataque a Irán, citando riesgos de violar el derecho internacional. La decisión afecta a la RAF Fairford en Inglaterra y a la base de Diego García, en el Océano Índico, instalaciones estratégicas para la flota de bombarderos pesados estadounidenses.
La medida se da en medio de tensiones por el futuro de las Islas Chagos, cuya soberanía el Reino Unido planea transferir a Mauricio, manteniendo un arrendamiento de 99 años para la base militar. Trump criticó el acuerdo en su red social Truth Social, calificándolo como “un gran error”, mientras que el Departamento de Estado estadounidense reiteró que apoya la decisión británica.
Analistas señalan que, de producirse un conflicto prolongado con Irán, el acceso a estas bases permitiría una mayor rapidez en operaciones de bombarderos estratégicos, aunque su uso también podría poner a estas aeronaves al alcance de ataques con misiles iraníes. La negativa de Londres refleja su cautela ante una escalada militar que podría afectar la estabilidad en Medio Oriente y las relaciones transatlánticas.
