

**Afirman que el delito expone la negligencia de autoridades y dueños irresponsables
EL BUEN TONO
Córdoba, Ver.- La semana ha comenzado con una alerta ciudadana que ha encendido los ánimos en la colonia Praderas de San Miguelito y zonas aledañas. A través de redes sociales, vecinos denuncian presuntos casos de envenenamiento de perros y gatos, un acto que, además de ser un delito grave, revela una problemática más profunda: la ausencia de políticas públicas de control animal y la irresponsabilidad de propietarios que permiten la proliferación descontrolada de mascotas.
“Yo tengo una vecina con como 12 gatos, entre hembras y machos, de todas las edades. A mi patio y mi banqueta se vienen a hacer del baño todos los días, y en el patio de ella todo limpio. ¿Alguien me puede explicar por qué hacen eso? Ganas no faltan, pero también ¿por qué ni educan ni cuidan a sus animales de operarlos? Hasta los han atropellado y aún así sigue con camadas”, expresa una usuaria. Su testimonio refleja el hartazgo de muchos ciudadanos que ven cómo la falta de control y tenencia responsable genera conflictos vecinales y, en el peor de los casos, desenlaces fatales para los animales.
La doble cara del problema: Dueños omisos y autoridades ausentes
Los vecinos recuerdan que el envenenamiento es un acto cruel y penado por la ley, pero los comentarios en redes también evidencian que el problema no nace de la nada. Otro vecino comenta: “El problema es la falta de control animal por parte del ayuntamiento, se vuelven plagas”. Esta percepción es recurrente: La ausencia de campañas de esterilización, la nula aplicación de sanciones a dueños irresponsables y la falta de un centro de control animal eficiente han dejado a las comunidades solas frente a la sobrepoblación de perros y gatos en situación de calle o con dueños que no los cuidan.
En respuesta a una crítica sobre el envenenamiento, un usuario señala: “Deberías comentarle que se hagan responsables de sus mascotas. Aclaro, no estoy a favor del envenenamiento, pero hay gente que tiene mascotas para tenerlos en la calle, y si les dices se molestan. Deberían buscar sancionar, todo tiene un límite”. La queja es compartida por muchos: la tenencia irresponsable genera suciedad, destrozos y riesgos sanitarios, y ante la inacción de las autoridades, algunos optan por la violencia.
