

Sandra González
El Buen Tono
REGIÓN.- La actividad turística en la región de las Altas Montañas registra un repunte cercano al 80 por ciento, impulsado tanto por visitantes nacionales como extranjeros que buscan experiencias diferentes, desde el descanso en entornos apartados hasta la exploración de alta montaña, particularmente en el Pico de Orizaba.
De acuerdo con prestadores de servicios, el perfil del turista se ha diversificado: mientras el visitante nacional prioriza espacios tranquilos y de recreación, el extranjero combina el interés cultural con la exploración de paisajes naturales. Esta dinámica se intensifica durante la actual temporada de montaña, cuando arriban grupos con el objetivo de ascender o recorrer las faldas del volcán.
Rodolfo Hernández, prestador de servicios turísticos en la zona, subrayó que, pese al crecimiento, el riesgo es inherente a este tipo de actividades. Sin embargo, destacó un cambio significativo en el comportamiento del visitante: cada vez más personas optan por contratar guías certificados, reduciendo la práctica de excursiones improvisadas que en el pasado derivaban en accidentes.
“Los riesgos siempre van a existir, es un deporte complicado, pero para eso estamos los guías, para cuidar a las personas y darles seguridad. La mayoría ya está buscando guías; es algo que está pasando en México, ya no se van a la aventura porque han aprendido que es peligroso”, señaló.
Datos de gestión turística y montañismo indican que el Parque Nacional Pico de Orizaba recibe 8 mil visitantes al año entre alpinistas y turistas. La mayor afluencia se concentra de diciembre a mayo, cuando las condiciones climáticas son estables, destacando enero y febrero con demanda, entre 500 y 700 personas en fin de semana en la vertiente principal.
