

Agencias
Chiapas.- Once integrantes de la comunidad evangélica permanecieron privados de la libertad este viernes en la cabecera municipal de Zinacantán, en la región Altos de Chiapas, luego de que un grupo de católicos los retuviera y posteriormente los encarcelara, exigiendo una multa de 100 mil pesos para permitir su liberación.
De acuerdo con la denuncia, las 11 personas —originarias del paraje Pinar Salinas— fueron interceptadas e impedidas de salir de la cabecera municipal. Posteriormente fueron trasladadas a una cárcel comunitaria, donde se les informó que solo podrían recuperar su libertad mediante el pago de la cantidad exigida.
Los hechos estarían relacionados con la negativa de los evangélicos a participar en una cooperación económica obligatoria destinada a las festividades religiosas de San Martín Mártir y La Candelaria, una práctica que, según señalaron, vulnera su derecho a la libertad religiosa y de tránsito.
La situación fue denunciada públicamente por integrantes de la comunidad evangélica, quienes calificaron la retención como ilegal y arbitraria, al tratarse de una privación de la libertad motivada por razones religiosas y económicas.
Tras hacerse pública la denuncia, autoridades estatales ya intervinieron y se mantienen en diálogo con las partes involucradas para lograr la liberación de las personas retenidas y evitar que el conflicto escale.
Este nuevo caso vuelve a evidenciar los conflictos religiosos persistentes en los Altos de Chiapas, donde prácticas comunitarias y usos y costumbres continúan derivando en violaciones a derechos humanos fundamentales, ante la débil presencia del Estado y la falta de soluciones de fondo.
