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La Alcaldía Iztacalco retiró un altar dedicado a Satán y a la Santa Muerte que vecinos habían colocado sobre el camellón en las inmediaciones de Canal de Río Churubusco y Puente de Curtidores. La acción se llevó a cabo luego de que ciudadanos presentaran denuncias, al considerar inapropiada su ubicación en la vía pública y señalar que no contaba con permiso.

En un comunicado, la alcaldía, encabezada por Lourdes Paz, reiteró su respeto hacia todas las religiones y creencias, pero enfatizó la importancia de mantener los espacios públicos disponibles para el disfrute de toda la comunidad. “En la Alcaldía Iztacalco respetamos toda religión y/o creencia; les recordamos a nuestras vecinas y vecinos que los espacios públicos son para disfrute de todos”, señaló.

La intervención fue respaldada por personal de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), y la demarcación agradeció la colaboración de los vecinos para resolver la situación de manera pacífica. “Agradecemos la colaboración y comprensión de los vecinos para retirar este altar, así como el apoyo de la @SSC_CDMX”, se publicó en la cuenta oficial de la alcaldía en X.

Desde tempranas horas del sábado, en redes sociales circulaban imágenes del altar, que incluía figuras y elementos alusivos a la Santa Muerte y a Satán, generando una oleada de comentarios divididos entre quienes defendían la libertad de culto y quienes consideraban inadecuado su emplazamiento.

El hecho generó un debate sobre la convivencia en los espacios públicos y la necesidad de buscar consensos en comunidades diversas. Mientras tanto, la Alcaldía Iztacalco reafirmó su compromiso con el diálogo y el respeto, recordando la importancia de cumplir con los permisos y normativas al hacer uso de áreas comunes.

Este suceso vuelve a poner en el centro del debate la relación entre las tradiciones populares, las creencias religiosas y el uso de los espacios públicos, un tema que continuará dando de qué hablar en la Ciudad de México.

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