

Sandra González
El Buen Tono
Orizaba, Ver.- El retraso en el pago de salarios a trabajadores de limpieza que prestan servicios en hospitales y centros de salud de la región no sólo exhibe fallas administrativas, sino una grave omisión ética que vulnera derechos humanos básicos. Así lo advirtió el vocero de la Diócesis de Orizaba, Helkyn Enríquez Báez, al señalar que negar el pago oportuno del salario constituye una injusticia social, especialmente cuando se trata de sectores esenciales para el funcionamiento de la comunidad.
El representante de la Iglesia subrayó que el salario no es una concesión, sino una obligación legal y moral de quien contrata. Recordó que el pago justo y puntual dignifica a la persona trabajadora, le permite cubrir las necesidades cotidianas, sostener a su familia y garantizar una vida mínima con estabilidad, por lo que su incumplimiento rompe con cualquier discurso de responsabilidad social.
