

De la redacción
El Buen Tono
Cada 6 de enero, mientras los niños esperan sus regalos, recordamos la historia de los Reyes Magos: Melchor, Gaspar y Baltasar, quienes llevaron oro, incienso y mirra al Niño Jesús. Pero, ¿qué es exactamente la mirra y por qué se le ofreció a Jesús?
La mirra es una resina aromática de sabor amargo y aroma terroso, obtenida de los árboles del género Commiphora, que crecen en África y la península arábiga. Su savia se extrae mediante incisiones en la corteza, endureciéndose al contacto con el aire y convirtiéndose en un valioso elemento usado en perfumes, cosméticos y medicina desde la antigüedad.
El regalo de mirra al Niño Jesús tenía un profundo significado: era un presente caro y apreciado, digno de alguien importante, y en la tradición cristiana simboliza la muerte y sepultura, anticipando el sufrimiento que viviría. El oro representaba la realeza y el incienso, la divinidad y el culto.
Además de su valor simbólico, la mirra se utilizaba como incienso en rituales religiosos, en medicinas tradicionales y en prácticas funerarias, donde ayudaba a perfumar cuerpos y a solemnizar ceremonias.
Así que, la próxima vez que hablemos de los Reyes Magos, ya sabemos que la mirra no es solo un misterio de los regalos, sino un símbolo con historia y significado profundo.
