De la Redacción
El Buen Tono
Ixhuatlán.- El gobierno de Dora Angélica Galicia Contreras llegó a su fin como se condujo durante cuatro años: entre irregularidades, desorden administrativo y malestar social.
Su último Informe de Gobierno fue simbólico, pero revelador: se realizó en un inmueble en obra negra, con un Cabildo dividido y en medio de señalamientos por adeudos millonarios y ceses injustificados.
El acto oficial tuvo lugar en el llamado Centro Cultural Municipal, una obra inconclusa señalada por el Orfis dentro de la Cuenta Pública 2024 como proyecto no iniciado o inconcluso.
Muros sin terminar y trabajos pendientes sirvieron de escenario para un discurso que habló de avances, pero que no existen.
Una metáfora perfecta del cierre de su administración: cuentas a medias, obras inconclusas y responsabilidades sin aclarar.
Según el Órgano de Fiscalización Superior, el ayuntamiento acumuló 52 observaciones y 30 recomendaciones, con un daño patrimonial superior a 65.7 millones de pesos, más del 50% del presupuesto anual.
Entre las anomalías destacaron obras no ejecutadas, transferencias sin comprobar y apoyos sociales sin sustento documental.
La descomposición también fue política. Por última ocasión, el síndico municipal se ausentó del informe, mientras únicamente se observó la presencia de regidoras.
La falta de respaldo pleno del Cabildo evidenció el rompimiento interno y el rechazo a la conducción del gobierno saliente.
Trabajadores de confianza denunciaron que ya fueron notificados de que no recibirán ni el aguinaldo ni la última quincena de diciembre, pese al contrato vigente.


