

De la Redacción
El Buen Tono
Nogales.- El Encinar volvió a amanecer ayer entre el temor y la indignación, tras registrarse un nuevo saqueo a un puesto comercial durante la madrugada.
Habitantes manifestaron que se trata del penúltimo negocio que quedaba por vandalizar, pues casi todos los de la zona, incluida la agencia municipal, fueron atracados en los últimos meses.
De acuerdo con testimonios de vecinos, los responsables forzaron la chapa del estanquillo, destrozaron el interior y utilizaron herramientas para desprender partes de la estructura, a fin de llevarse mercancía y objetos de valor.
Para la población, este tipo de robos evidencia una ausencia de vigilancia del alcalde, Ernesto Torres Navarro, justo en una temporada donde el turismo y el consumo aumentan por las fiestas decembrinas y el atractivo que se genera.
La preocupación crece ante el riesgo de que los delitos escalen a viviendas, como ya ocurrió en años anteriores.
Aun con múltiples reportes, habitantes denunciaron que la Policía continúa sin presentarse, lo que deja a la comunidad en vulnerabilidad, pese a los llamados a Torres Navarro para que priorice la seguridad.
Temor
Comerciantes lamentaron que, en lugar de un repunte económico por la afluencia turística hacia la laguna iluminada, hoy enfrentan pérdidas y miedo.
Además, advierten que en ese mismo punto turístico existe una venta descontrolada de alcohol, situación que derivó en riñas, incluso durante el día, sin que las autoridades implementen medidas de control.
Para los pobladores, la falta de acción oficial es preocupante e inadmisible, por lo cual exigen una intervención inmediata antes de que la situación se vuelva insostenible para la población en general.
