AGENCIA
Moscú, Rusia.- Las autoridades rusas acusaron a Pavel Durov, fundador y director general de la plataforma de mensajería Telegram, del presunto delito de colaboración con el terrorismo y lo incluyeron en una lista internacional de personas buscadas, en medio del endurecimiento de las medidas del Kremlin para controlar el uso de internet y las plataformas digitales.
El Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB) aseguró que Telegram no eliminó numerosos canales, chats y bots que presuntamente son utilizados por agencias de inteligencia ucranianas y organizaciones calificadas por Moscú como terroristas o extremistas para coordinar actos de sabotaje, terrorismo, ciberfraude y otros delitos dentro del territorio ruso.
Según la dependencia, dichas actividades habrían provocado víctimas humanas y facilitado el reclutamiento de personas para cometer diversos actos ilícitos. Entre los señalamientos, el FSB afirmó que un bot de citas de Telegram habría sido utilizado para captar jóvenes rusos con fines de sabotaje y terrorismo, por lo que, de acuerdo con la versión oficial, 46 personas de entre 12 y 22 años fueron detenidas desde julio de 2025 por su presunta participación en ataques contra agentes de seguridad, incendios provocados y otros hechos.
Pavel Durov, nacido en Rusia pero residente en Dubái y con ciudadanía francesa y emiratí, había informado previamente que las autoridades rusas abrieron una investigación penal en su contra. El empresario sostuvo que las acusaciones forman parte de un intento por restringir el acceso a Telegram y limitar la privacidad y la libertad de expresión de los usuarios.
Hasta el momento, Telegram no ha emitido un posicionamiento oficial sobre la decisión anunciada por las autoridades rusas.
La acusación ocurre en un contexto de crecientes restricciones a internet en Rusia desde el inicio de la invasión a gran escala contra Ucrania en 2022. En los últimos años, el gobierno ha bloqueado o restringido diversas plataformas digitales, entre ellas Facebook, Instagram, X, Signal y Viber, además de aplicar limitaciones al funcionamiento de YouTube, WhatsApp y Telegram.
Paralelamente, el gobierno ruso impulsa el uso de la aplicación nacional de mensajería MAX, una plataforma que integra servicios de comunicación, trámites gubernamentales y pagos electrónicos, y que ha sido objeto de críticas por sus políticas de intercambio de datos con las autoridades y por no contar con cifrado de extremo a extremo.
Durov también enfrentó problemas legales en Francia, donde fue detenido en 2024 como parte de una investigación relacionada con presuntas actividades ilícitas realizadas a través de Telegram, entre ellas tráfico de drogas y distribución de material de abuso sexual infantil. Tras permanecer varios meses en ese país, el empresario informó en marzo de 2025 que regresó a Dubái.
La investigación en Rusia continúa, mientras las autoridades mantienen las restricciones sobre diversas plataformas digitales y refuerzan las acciones para ampliar el control del espacio digital en el país.
