

Sandra González
El Buen Tono
Orizaba.- A dos meses de las denuncias, advertencias técnicas y compromisos oficiales, la carretera federal 123 Orizaba – Zongolica sigue sin una intervención de fondo. En contraste, los accidentes continúan en un tramo que usuarios y transportistas llaman la “ruta de la muerte”.
El 6 de abril un automóvil cayó a un barranco en la comunidad de Teplacala, en San Andrés Tenejapan, dejando tres personas muertas y dos lesionadas. Ese día, en Los Naranjos, un autobús chocó contra una unidad pesada.
Dos hechos en menos de 24 horas. Estos incidentes se suman a una cadena de percances que, desde febrero, han sido documentados entre los kilómetros 7 y 10, donde se han registrado derrapes, salidas de camino y choques incluso a velocidades de 20 o 30 kilómetros por hora.
El 6 de febrero, Transportistas de las Altas Montañas hicieron un señalamiento al responsabilizar a las constructoras Firmex, Dicsa y Delfín, por fallas graves en la rehabilitación de la vía. Anunciaron una denuncia ante la FGR al tratarse de una obra con recursos federales.
Esa ocasión, los dirigentes (encabezados por Mario Zepahua Valencia y Adán Hernández Vallejo) fueron claros al señalar que el problema no era el exceso de velocidad, sino una falla técnica en la carpeta asfáltica.
Explicaron que el microaglomerado fue mal aplicado, provocando que la emulsión brotara sobre el sello de piedra, generando una superficie “extremadamente resbalosa”, similar a una capa aceitosa. Como evidencia, en tramos recién intervenidos ya se realizaban trabajos de bacheo, lo que evidenciaría deficiencias desde su origen.
Los efectos no tardaron en reflejarse. En pocos días se contabilizaban más de 20 accidenteso, incluyendo un caso crítico en la curva de La Ocotera, donde una mujer resultó con estallamiento de bazo y estuvo al borde de la muerte.
Incluso, datos referidos por la Universidad Benito Juárez apuntan que en una sola semana se registraron más de 16 accidentes de motociclistas en ese tramo. Se ha hablado de una campaña de educación vial y de coordinación entre autoridades federales, estatales y municipales, tras una reunión en la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes. Sin embargo, a dos meses no hay resultados en las condiciones del tramo más crítico. El riesgo persiste y la vía es usada diariamente por más de 350 mil habitantes de la Sierra de Zongolica, estudiantes, trabajadores, personal médico y transportistas, entre otros.
